La Moncloa Comparecencia Discurso completo de Pedro Sánchez en la Asamblea General de la ONU · jueves, 24 de septiembre de 2026

Pedro Sánchez exige en la ONU la eliminación del veto en el Consejo de Seguridad y una mujer latinoamericana al frente de la organización

El presidente del Gobierno de España ha defendido ante la Asamblea General de Naciones Unidas una profunda reforma del sistema multilateral, la supresión del derecho de veto y el liderazgo femenino en la Secretaría General.

Lo que hay que saber, en un par de minutos.

El presidente del Gobierno ha intervenido en un acto institucional de Naciones Unidas en el que ha defendido una renovación profunda del sistema multilateral para que pueda mantener en el siglo XXI el papel central que desempeñó en el siglo XX. El jefe del Ejecutivo ha abogado por la reforma del Consejo de Seguridad para lograr una representación justa de todas las regiones y eliminar el derecho de veto de los miembros permanentes, además de reforzar organismos, agencias y programas dotándolos de más recursos y capacidad ejecutiva. También ha planteado la reconstrucción de la arquitectura de no proliferación nuclear y una regulación estricta para las grandes tecnológicas en materia de redes sociales e inteligencia artificial.

En lo relativo al liderazgo de la organización, el presidente del Gobierno ha manifestado su apuesta porque una mujer latinoamericana ocupe la Secretaría General, tras constatar que nueve hombres han ostentado ese cargo en los 80 años de vida de la organización. El jefe del Ejecutivo ha calificado esta circunstancia como una deuda histórica, especialmente —ha dicho— cuando el feminismo está siendo atacado y miles de mujeres son víctimas de machismo, violencia y xenofobia. El presidente del Gobierno ha afirmado que España ha duplicado su inversión en cooperación al desarrollo, ha aumentado su contribución al sistema multilateral en un 60% y ha sostenido que su país ha actuado siempre fiel a sus principios, incluso en momentos difíciles como la crisis de migración irregular en la ciudad autónoma de Ceuta.

Toda la sesión ordenada por temas, con lo que dijo cada grupo.

Reforma del Consejo de Seguridad y sistema multilateral

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intervino ante la Asamblea General de Naciones Unidas para defender la renovación del sistema multilateral y la reforma de la organización. Según Sánchez, la Carta de Naciones Unidas debe seguir siendo la orientación para que el sistema desempeñe en el siglo XXI el mismo papel central que cumplió en el siglo XX, y reclamó el cumplimiento, la defensa y el retorno a dicho texto en los momentos de incertidumbre y dificultad.

El jefe del Ejecutivo español abogó por reformar el Consejo de Seguridad para garantizar una representación justa de todas las regiones del mundo y acabar con el derecho de veto de los miembros permanentes, argumentando que “ningún país debe ser juez y parte a la vez”. Asimismo, propuso reforzar el resto de organismos principales, reorganizar agencias, fondos y programas dotándolos de más recursos y capacidad ejecutiva, así como potenciar la Corte Penal Internacional para investigar, perseguir y sancionar violaciones de las normas. Sánchez también defendió la reconstrucción de la arquitectura de no proliferación y desarme nuclear, además de imponer una regulación estricta a los “tecnoligarcas” sobre el funcionamiento de las redes sociales y el desarrollo de la inteligencia artificial.

Una mujer latinoamericana al frente de la ONU

En cuanto al liderazgo de la organización, Sánchez manifestó que “nueve hombres han ocupado la Secretaría General de esta organización en sus 80 años de vida” y que “ahora le toca a una mujer, a una mujer latinoamericana”. El presidente del Gobierno se preguntó cómo puede una organización que pretende hablar en nombre de toda la humanidad no haber tenido nunca a una mujer al frente, y cómo va a representar a todos los continentes si desde hace tres décadas no se permite ocupar ese puesto al tercer continente más poblado. Sánchez calificó esta cuestión como “una deuda histórica que debemos saldar”, en un contexto en el que, según dijo, “el feminismo está siendo atacado” y “miles de mujeres son víctimas del machismo, la violencia y la xenofobia”. El presidente añadió que no lo decía porque las mujeres tengan algo que demostrar, sino porque “es el mundo el que necesita demostrarse a sí mismo que en el camino de la igualdad no hay marcha atrás”. Sánchez citó a Clara Campoamor para señalar que fueron las mujeres “las primeras en hacer ver que la seguridad no nace de la fuerza, sino del progreso social”, y expresó que “ojalá muchos líderes que han subido a este atril a lo largo de esta semana tuvieran la mitad del coraje y la lucidez que tuvo Clara Campoamor”.

Política exterior y posicionamientos de España

Sánchez afirmó que España ha optado por el camino de los gobiernos “valientes, dispuestos a hacer lo correcto, por alto que sea el precio que haya que pagar”. Según el presidente del Gobierno, en los últimos ocho años España se ha opuesto a “todas las guerras de agresión allí donde se han desencadenado, ya sea en Ucrania, en Líbano o en Irán”, se ha negado a aumentar el gasto militar al 5% del PIB, ha sancionado a los “agresores rusos”, ha impuesto un embargo de armas al gobierno de Benjamin Netanyahu en Israel, ha impedido que se use territorio español para desplegar una agresión contraria a la legalidad internacional y ha condenado “sin matices el genocidio que Netanyahu sigue perpetrando en Gaza”.

En materia de cooperación, Sánchez indicó que España ha duplicado su inversión en cooperación frente a la reducción de casi un tercio de la ayuda mundial al desarrollo en apenas dos años, y ha aumentado su contribución al sistema multilateral en un 60%. El presidente del Gobierno se refirió también a la situación de Ceuta, donde, según dijo, “la desigualdad, la desesperación y la desinformación han alimentado una de las crisis de migración irregular más importantes de los últimos años”, y afirmó que España no va a “elegir el atajo, ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad”, sino que “elige siempre el camino más justo”.

Cierre de la intervención

Sánchez cerró su intervención asegurando que las “fuerzas reaccionarias que quieren destruir ese orden multilateral” no lograrán que España se acobarde o se rinda, y que los españoles no van a dejar de creer que la humanidad puede seguir progresando. El presidente del Gobierno dejó en la tribuna un compromiso en nombre de España para poder decir a las generaciones futuras que “nos dejamos la piel para legarles un mundo más pacífico, más sostenible y, por cierto, más justo”.

Todo lo que se dijo, con el vídeo y un buscador. Toca la hora de cualquier frase para verla.

S00 en el sistema multilateral. Debemos renovarlo, reforzarlo, para que pueda desempeñar en este
S00 siglo el mismo papel central que cumplió en el siglo XX. Hacerlo, evidentemente, no va a ser
S00 fácil, pero la buena noticia es que toda la orientación que necesitamos está aquí, está
S00 en la Carta de Naciones Unidas. En esta carta se escribieron los mejores capítulos nuestros
S00 antepasados, hombres y mujeres que habían visto el mundo arder y que aún así tuvieron
S00 el coraje de imaginar un futuro mejor. Esos hombres y mujeres dejaron su sabiduría y su
S00 esperanza en esta carta y no nos pidieron que la guardásemos en una vitrina, nos pidieron
S00 que la cumpliéramos, que la defendiéramos y que volviésemos a ella en los momentos como
S00 el actual, de incertidumbre y de una extraordinaria dificultad.
S00 Hoy atravesamos uno de esos momentos y, por tanto, es nuestro deber estar a la altura
S00 del coraje y de la ambición presentes en el texto de la Carta de Naciones Unidas.
S00 Por eso, señoras y señores, tenemos que reformar el Consejo de Seguridad, para que todas las
S00 regiones del mundo tengan una representación justa y para acabar con el derecho de veto
S00 de los miembros permanentes. Porque, como indica la Carta de Naciones Unidas, ningún
S00 país debe ser juez y parte a la vez, por muy poderoso que este sea. Tenemos, por tanto,
S00 que reforzar el resto de organismos principales, reorganizar agencias, fondos, programas, dotándolas
S00 de más recursos, de más capacidad ejecutiva, para que puedan tener un impacto más decisivo
S00 en los grandes desafíos que atenazan a la humanidad. Tenemos que reforzar organismos como la Corte
S00 Penal Internacional para que puedan investigar, perseguir,
S00 se puede hacer un impacto más de la humanidad.
S00 sancionar a aquellos que violan las normas. La humanidad tardó siglos en sustituir el
S00 derecho del más fuerte por la fuerza del derecho y nosotros no podemos ser la generación
S00 que recorra ese camino en sentido contrario. Por eso y por ese mismo motivo tenemos que
S00 reconstruir la arquitectura de la no proliferación y desarme nuclear para evitar que una política
S00 securitaria mal planteada nos arrastre a un nuevo conflicto mundial. Y tenemos también
S00 que imponer a los tecnoligarcas una regulación estricta que controle el funcionamiento de las
S00 redes sociales y el desarrollo de la inteligencia artificial. Porque al fin y al cabo el futuro
S00 de nuestros hijos y nuestras hijas tiene que estar por encima del de los bolsillos de estos
S00 tecnoligarcas. Evidentemente hacer todas estas cosas exigirá compromiso, tiempo y un liderazgo
S00 fuerte, capaz de construir acuerdos, de escuchar, de mirar más allá de la realidad conocida e
S00 imaginar una alternativa mejor.
S00 Y mi apuesta para ese liderazgo es clara. Nueve hombres han ocupado la Secretaría General de esta organización en sus 80 años de vida. Ahora le toca a una mujer, a una mujer latinoamericana.
S00 Porque, señoras y señores, ¿cómo puede una organización que pretende hablar en nombre de toda la humanidad no haber tenido nunca a una mujer al frente del sistema de Naciones Unidas?
S00 ¿Cómo va a representar a todos los continentes si desde hace tres décadas no le dejamos ocupar este puesto al tercero más poblado?
S00 Naciones Unidas nació con la promesa de que todos los seres humanos tendrían un lugar en esta casa.
S00 Y, por tanto, ha llegado el momento de cumplir la mitad pendiente.
S00 Ha llegado el momento de que una mujer de Latinoamérica ocupe la Secretaría General de Naciones Unidas.
S00 Se trata de una deuda histórica que debemos saldar. Y hoy más que nunca, cuando el feminismo está siendo atacado, cuando miles de mujeres son víctimas del machismo, la violencia y la xenofobia, tenemos que reafirmar aún más ese compromiso.
S00 Y quiero que quede claro. No digo esto porque piense que las mujeres tengan nada que demostrar. Lo digo porque es el mundo el que necesita demostrarse a sí mismo que en el camino de la igualdad no hay marcha atrás.
S00 En mi país, señoras y señores, España… En fin, fueron las mujeres las primeras en hacer ver que la seguridad no nace de la fuerza, sino del progreso social.
S00 Fueron las mujeres valientes como Clara Campoamor las primeras en defender que en el Parlamento, mejor dicho, la renuncia a la guerra como forma de relacionarse con el mundo debía ser el camino y la apuesta por la empatía y por la paz debería ser siempre la opción.
S00 Ojalá que…
S00 muchos líderes que han subido a este atril a lo largo de esta semana tuvieran la mitad
S00 del coraje y la lucidez que tuvo Clara Campoamor. El feminismo, señoras y señores, es una de
S00 las principales fuerzas de transformación y progreso que ha conocido el mundo en el
S00 último siglo y ya va siendo hora de que su fuerza guíe a esta institución de manera
S00 mucho más clara y determinada. Por estos y otros motivos, señoras y señores, creo
S00 que para entrar con buen pie en esta nueva etapa decisiva en la historia de Naciones Unidas,
S00 las Naciones Unidas necesitarán una secretaria general latinoamericana. Y creo, además,
S00 que para que no esté sola, ella necesitará, a su vez, del respaldo de gobiernos valientes,
S00 dispuestos a hacer lo correcto, por alto que sea el precio que haya que pagar.
S00 Y esa, señoras y señores, es la opción, el camino que ha elegido España.
S00 Miren, en los últimos ocho años mi país se ha opuesto a todas las guerras de agresión allí donde se han desencadenado, ya sea en Ucrania, en Líbano o en Irán.
S00 Nos hemos negado a aumentar nuestro gasto militar al 5% del PIB y hemos hecho todo lo que estaba en nuestra mano para evitar agresiones contrarias a la Carta de Naciones Unidas,
S00 sancionando a los agresores rusos, imponiendo un embargo de armas al gobierno de Netanyahu en Israel,
S00 impidiendo que se use nuestro territorio para desplegar una agresión contraria a la legalidad internacional
S00 y condenando sin matices el genocidio que Netanyahu sigue perpetrando en Gaza.
S00 También hemos movilizado recursos para hacer más.
S00 Y frente a la motosierra que ha recortado casi un tercio de la ayuda mundial al desarrollo en apenas dos años,
S00 España ha duplicado su inversión en cooperación.
S00 ha aumentado su contribución al sistema multilateral nada más y nada menos que en un 60%. Y lo
S00 hemos hecho siendo siempre fieles a nuestros principios. Ni siquiera en momentos tan difíciles
S00 como el que vive la ciudad española de Ceuta, donde la desigualdad, la desesperación y
S00 la desinformación han alimentado una de las crisis de migración irregular más importantes
S00 de los últimos años. Sé que en momentos así la tentación es elegir el atajo, ceder al
S00 miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad. Pero mi país, España, no va
S00 a hacerlo. Y tampoco, lógicamente, una ciudad española como Ceuta. Porque su ciudadanía
S00 está demostrando que se puede afrontar una crisis sin renunciar a la decencia, manteniendo
S00 la legalidad y respetando los derechos humanos. Y saldremos de ella más fuertes precisamente
S00 por eso. Porque España no elige el camino más fácil, elige siempre el camino.
S00 más justo. Y quiero, además, reconocer que eso el mundo lo sabe. Y, en fin, las fuerzas
S00 reaccionarias que quieren destruir ese orden multilateral no paran de atacarnos por ello.
S00 Quieren que nos acobardemos, quieren que nos rindamos, quieren que acabemos creyendo que
S00 los objetivos de desarrollo sostenible son causas perdidas, que defender el bien común
S00 es ingenuo, que cooperar es un acto de debilidad. Pues bien, yo estoy aquí y subo a esta tribuna
S00 para decirles alto y claro que se equivocan y que no nos vamos a callar, que los españoles
S00 no vamos a dar un paso atrás, que no vamos a dejar de creer que la humanidad puede seguir
S00 progresando y que entre todos y todas podemos construir un mundo mejor. Y no vamos a hacerlo
S00 porque queremos cumplir con nuestros hijos y nuestras hijas, con sus sueños, porque sabemos
S00 que dentro de unos años esas generaciones futuras mirarán hacia atrás, estudiarán esta década
S00 decisiva y nos preguntarán qué papel jugamos cada uno de nosotros.
S00 nosotros y nosotras. Nos preguntarán con acierto qué hicimos cuando algunos países
S00 empezaron a quebrar las reglas y otros decidieron hacer la vista gorda. Nos preguntarán qué
S00 hicimos cuando defender aquello en lo que creíamos empezó a costar caro. Y cuando
S00 eso ocurra queremos poder decirles que no dejamos de luchar, que nosotros y nosotras
S00 no, que queremos poder decirles que nos dejamos la piel para alegarles un mundo más pacífico,
S00 más sostenible y, por cierto, más justo. Eso es lo que esperamos decirles y ese es el
S00 compromiso que quiero dejar en esta tribuna. No en mi nombre, por cierto, sino en el del
S00 país al que represento, España. Muchas gracias.
S00 En nombre de la Asamblea, doy las gracias al presidente del Gobierno de España.

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