Abascal critica al Gobierno y defiende mantener sus actos tras el accidente ferroviario
El presidente de Vox mantuvo un acto en Valladolid tras el accidente ferroviario para denunciar al Ejecutivo y rechazar la suspensión del acto.
Lo que hay que saber, en un par de minutos.
Santiago Abascal manifestó el pésame a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario durante un acto de Vox en Valladolid. Defendió mantener el acto pese al luto y rechazó que este debiera servir para silenciar las críticas al Gobierno. Sus acusaciones al Ejecutivo se presentaron como declaraciones del dirigente de Vox.
Abascal sostuvo que «la corrupción mata y el fanatismo ideológico mata» y responsabilizó al Gobierno de distintas tragedias. También afirmó que 1.500 millones de euros de impuestos se destinaban a infraestructuras ferroviarias en Marruecos, Uzbekistán y El Cairo, lo que calificó de «auténtico insulto a los españoles». Son afirmaciones del orador durante su intervención.
Al inicio del acto pidió escuchar «La muerte no es el final» en memoria de las víctimas. Propuso después acompañar a los asistentes a la plaza del Ayuntamiento de Valladolid para el minuto de silencio convocado por la Federación Española de Municipios y Provincias. Al cierre se anunció el himno nacional y se reiteró la invitación al minuto de silencio.
Toda la sesión ordenada por temas, con lo que dijo cada grupo.
Acto modificado por el luto
El presidente de Vox, Santiago Abascal, intervino en un gran acto público del partido en Valladolid en un formato atípico. Abascal pidió a los asistentes que se mantuvieran en pie y, en memoria de las víctimas de un accidente ferroviario, escucharon juntos la canción ‘La muerte no es el final’. Tras la canción, anunció que el acto no se desarrollaría con la habitualidad de los encuentros de Vox con militantes y simpatizantes, y propuso que, tras una breve intervención, quienes pudieran les acompañaran hasta la plaza del Ayuntamiento de Valladolid, donde la Federación Española de Municipios y Provincias había convocado una concentración “en memoria y en homenaje a los españoles, a los compatriotas que han muerto en el día de hoy”.
Ataques a Sánchez y al Gobierno
El líder de Vox afirmó que, “aunque algunos quieren aprovechar el luto para amordazarnos y para mantenernos callados”, su partido consideraba que tenía “el deber de estar allí” para manifestar públicamente el pésame a los familiares de las víctimas fallecidas, así como a quienes tenían desaparecidos a algunos de sus familiares y a los heridos, “algunos de ellos muy graves, a los que deseamos una pronta recuperación”. Añadió que también estaban allí para manifestar su “compromiso de defender a los españoles de una organización criminal”, por lo que no estaban dispuestos a suspender la campaña electoral.
”Banda criminal” y gestión de las infraestructuras
Abascal sostuvo que su partido estaba “de duelo como el resto de los españoles” y manifestaba su pésame “como la inmensa mayoría de la buena gente de España”, pero también tenía “el deber de manifestar nuestra rabia y nuestro hartazgo ante una banda criminal que lo ha destruido todo”. Según Abascal, esa “banda criminal” había “destruido las instituciones, que ha destruido las infraestructuras de España, que ha destruido los servicios sociales, que ha destruido la atención hospitalaria”, y había decidido que “el dinero de los españoles se podía gastar en señoritas de compañía en vez de en arreglar las vías del tren, como ocurrió en Adamuz”.
También acusó al Gobierno de gastar en “fanatismos ideológicos de todo tipo que zancadillean a los trabajadores, a los autónomos, a las pymes, a los agricultores, a los ganaderos, a los profesores” y en “la promoción de una invasión migratoria que ha hecho colapsar una gran parte de las instituciones de España y que está detrás de la crisis de la vivienda, de la crisis de las listas de espera en los hospitales y de la falta de seguridad en nuestras calles”.
1.500 millones para el extranjero
Abascal se preguntó “¿dónde van los impuestos de los españoles?” y respondió que “desgraciadamente a veces a mordidas y a hacerse con la propiedad de joyas que son patrimonio del Estado”, pero también que “1.500 millones de esos impuestos de los españoles van a pagar en Marruecos, en Uzbekistán y en el Cairo las estructuras ferroviarias y el metro de sus lugares”, lo que calificó de “auténtico insulto a los españoles”. Ante quienes le dirían que eso mejor decirlo otro día, replicó que “no, esto es mejor decirlo siempre y muy especialmente hoy, porque estamos hasta el gorro de que se dé a los demás lo que hace falta a nuestro pueblo”.
Comparación con Adamuz y acusaciones de mentira
El presidente de Vox afirmó que estaban “completamente hartos de que los intereses de la nación, los intereses generales y los intereses de los ciudadanos españoles sean lo último para este Gobierno que nos ha condenado a la destrucción, a la muerte, al enfrentamiento entre nosotros”. Señaló que “muy poco tiempo después de una tragedia que parecía irrepetible nos encontramos otra tragedia de la que acabaremos conociendo las causas exactas”, y añadió que no se conocían las de Adamuz y que “el gobierno se ha dado mucha prisa ya para buscar un chivo expiatorio, un cabeza de turco y decir que ha sido un error humano”, cuando después se había visto que “no, que era un fallo del sistema”.
Abascal indicó que no lo sabían y que “no lo vamos a saber pronto”, pero sobre todo dijo que “no podemos creer absolutamente nada de lo que diga este gobierno antes del 29 de noviembre”, calificándolo de “gobierno de la mentira”, “gobierno de la ruina” y “gobierno de la traición”. Acusó a este Gobierno de haber “mentido a los propios militantes socialistas robándoles las elecciones” y de haber “mentido a los españoles sobre sus pactos, sobre las amnistías y sobre absolutamente todas las leyes que ha puesto en marcha durante esta legislatura”. Por ello, afirmó que estaban allí para decir que “no les creemos en absoluto” y que había “un responsable de las tragedias que se están padeciendo en España por la corrupción, por los fanatismos ideológicos”, refiriéndose a “sucesos como el de la apagón, a sucesos como las riadas o como el crimen de Adamuz”.
Según Abascal, “eso no ha pasado por casualidad, eso ha pasado porque la corrupción mata y porque el fanatismo ideológico, el fanatismo climático también mata”. Añadió que “lo que está pasando a los españoles no es simplemente un terremoto, no es simplemente algo inevitable, son cosas que se podían haber evitado, manteniendo las vías, construyendo infraestructuras para evitar las riadas y no jugando a meter molinos para decir que somos los más ecologistas del mundo y luego que se apague la luz a todos los españoles, cosa que no había pasado en España absolutamente con ningún gobierno”. Insistió en que “la corrupción mata y el fanatismo ideológico mata” y que este Gobierno, “esta organización criminal que ha secuestrado el gobierno de España y otras muchas instituciones, es responsable de la mayor parte de las tragedias que hemos vivido durante estos años”.
Defensa de mantener los actos
Abascal justificó la celebración del acto ante quienes criticaban que no se suspendieran las campañas, como ya había ocurrido con Adamuz. Preguntó por qué Vox no cancelaba su campaña electoral y respondió: “Porque Vox no está de fiesta. Porque Vox trabaja. Porque es nuestro deber estar aquí”. Comparó su labor con la de los periodistas, los maquinistas, los panaderos y la gente que tiene que abrir un negocio, señalando que “todo el mundo sigue trabajando”. Añadió que estaban de luto, pero que no utilizaran el luto para callarlos, ni para decir que los políticos tenían que ser “plañideras en los funerales”, que tenían que ir a los minutos de silencio pero con “la boca cerrada”. Afirmó que no contaran con Vox para eso, porque si tenían un deber era “defender a los españoles, defender a nuestros compatriotas frente a esta organización criminal”. Su trabajo, dijo, era “denunciar”, “exigir respuestas y exigir responsabilidades no solo al ministro de la muerte, sino al presidente del gobierno”, y “defender a los españoles”, lo que estaban haciendo y no iban a dejar de hacer “por mucha presión política o mediática que pongan sobre nosotros”.
Críticas a ministros y advertencia sobre el 29-N
Abascal indicó que lo que sí deberían suspender otros eran “sus bailecitos” y “los chistes sobre la Renfe que hace unos pocos días, después de Adamuz, hacía el ministro Puente”. También dijo que deberían “suspenderle la cuenta de Twitter a un ministro que, habiendo conocido la catástrofe, se estaba dedicando todavía a tuitear contra la oposición”, y añadió que “dentro de unos días hay una huelga general contra la oposición. Después de ocho años de gobierno. Esto es lo que tenemos enfrente”.
El líder de Vox afirmó que no iban a actuar como en una situación normal, ya que si estuvieran en un país donde las instituciones son respetadas y las infraestructuras funcionan, “probablemente no estaríamos subidos a esta tribuna hoy”, pero “la situación de España es absolutamente excepcional”. Pidió a los asistentes que fueran conscientes hasta el 29 de noviembre de lo que tenían entre manos, porque “nos lo estamos jugando todo y no está hecho porque han demostrado que están dispuestos a cualquier cosa, a cualquier tipo de trampa como las que hemos detenido en el Tribunal Supremo con el fraude de la ley de nietos o a cualquier tipo de violencia como la que se promueve contra Vox con permiso de los subdelegados del Gobierno”.
Cierre del acto
Finalmente, Abascal se dirigió a quienes “no pueden caminar con la misma libertad que lo hacían hace unos pocos años en España”, a los autónomos “que ya no saben ni para qué levantan la persiana para que les saquee un gobierno que luego manda el dinero fuera de España o para mantener a los que vienen de fuera”, y a los trabajadores “a los que a través de impuestos directos o indirectos les arrebatan la mayor parte de su sueldo”, para decirles que “nadie cuente con el silencio de Vox bajo ninguna circunstancia”. Agradeció a los asistentes que hubieran acudido y sobre todo el trabajo que tenían por delante hasta el 29 de noviembre, afirmando que “España tiene que librarse de esta lacra como sea”. Pidió que no se confiaran, que hablaran con la gente de su entorno, que explicaran lo que estaba en juego y que “el día 29 de noviembre nadie falle porque España se merece otra cosa”, para concluir con un “¡Viva España!”.
Para finalizar el acto, tal como es habitual en los actos de Vox, los asistentes se pusieron en pie para escuchar el himno nacional. Abascal invitó a celebrar en la plaza del Ayuntamiento de Valladolid el minuto de silencio organizado por la Federación Española de Municipios y Provincias, y agradeció a todos su asistencia.
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